About this episode
Osvaldo lleva 9 años y 3 meses en prisión, sentenciado a 47 años por EXTORSIÓN, un delito que jura no cometió.Ingeniero civil del Politécnico, trabajador de Grupo Carso instalando puntos de venta a nivel nacional, su vida cambió radicalmente el 29 de agosto de 2016, cuando fue detenido el día del cumpleaños de su hija de 4 años.00:00:00 - 00:06:52 | Ingeniero civil con vida normal / Civil engineer living a normal life00:06:52 - 00:09:16 | Muerte de mi madre tras sentencia / My mom's death after my sentencing00:09:16 - 00:10:41 | La acusación de extorsión por $100 mil / The $100K extortion accusation00:10:41 - 00:18:44 | Detenido el cumpleaños de mi hija / Arrested on my daughter's birthday00:40:10 - 00:42:05 | Mi hija me dejó de hablar / My daughter stopped talking to me------------------------------------Osvaldo has been locked up for 9 years and 3 months, sentenced to 47 years for EXTORTION—a crime he swears he didn't commit. He was a civil engineer from Politécnico, working for Grupo Carso installing retail locations nationwide. His life got turned upside down on August 29, 2016, when he was arrested on his 4-year-old daughter's birthday.-------------------------------------Lo acusan de haber estado afuera del domicilio de la víctima en San Vicente Chico López junto a tres sujetos que se hicieron pasar por ministeriales, exigieron $100,000 y amenazaron con entregar a la familia "en pedazos". Osvaldo asegura que lo confundieron con otros extorsionadores que fueron detenidos semanas antes cobrando $6,000.Desde entonces, Osvaldo ha perdido todo: su madre murió de un derrame cerebral justo después de escuchar la sentencia de 47 años, su hija dejó de hablarle a los 7 años acusándolo de mentirle, y su padre de 82 años lo visita incansablemente desde las 4 de la mañana. En esta conversación, Osvaldo revela cómo una acusación de extorsión destruyó su vida, el dolor de no poder despedirse de su madre, la angustia de ver a su hija crecer a través de llamadas telefónicas que ya no contesta, y sus sueños de libertad para cumplir las últimas voluntades de quien más amó.Una historia de extorsión, justicia fallida, amor familiar inquebrantable y la lucha por mantener la esperanza después de casi una década tras las rejas proclamando su inocencia.----------------------------------He's accused of being outside the victim's home in San Vicente Chico López with three guys who posed as federal agents, demanding $100,000 and threatening to deliver the family back "in pieces." Osvaldo insists they got the wrong guy—that he was confused with other extortionists who'd been busted weeks earlier collecting $6,000.Since then, Osvaldo has lost everything: his mom died from a stroke right after hearing his 47-year sentence, his daughter stopped talking to him at age 7 because she says he lied to her, and his 82-year-old father visits him relentlessly, leaving home a