About this episode
Esta prédica enseña que para vencer cualquier ataque espiritual debemos utilizar tres armas fundamentales: la oración como un diálogo de acuerdos con el cielo, el uso de la Palabra de Dios como defensa y la amistad íntima con el Espíritu Santo. La victoria no depende de nuestras fuerzas, sino de nuestra capacidad de alinearnos a la guía divina en medio del desierto.