La revolución iraní
HomeLa ContraHistoria › Episode

La revolución iraní

1:46:47 Mar 5, 2026
About this episode
La Revolución Iraní de 1979 fue algo realmente rápido, pero lo que la provocó fue gestándose a lo largo de todo el siglo XX. Fue, de hecho, el resultado final de siete décadas de tensiones acumuladas entre tres fuerzas fundamentales: la soberanía nacional frente a la injerencia extranjera, el autoritarismo frente a las aspiraciones democráticas, y el islam político frente a la modernización impuesta desde arriba. Todo arranca a principios del siglo XX, cuando Persia era un país débil, endeudado y sometido a los caprichos de las potencias coloniales. La revolución constitucional de 1906 fue el primer intento de crear un sistema parlamentario moderno, pero fracasó aplastado entre la presión rusa, la británica y sus propias debilidades internas. Aun así, dejó sembradas las semillas de todos los debates políticos del siglo: soberanía, representación popular y papel del islam en la vida pública. En 1921 Reza Khan tomó el poder mediante un golpe de Estado y fundó la dinastía Pahlaví. En su reinado se modernizó el país, se construyeron ferrocarriles, universidades, se formó un ejército moderno y se decretó la secularización forzada. Pero todo eso se hizo destruyendo cualquier forma de libertad política. Veinte años más tarde, con motivo de la segunda guerra mundial, británicos y soviéticos invadieron Irán y le obligaron a abdicar, lo que demostraba que Irán seguía siendo un peón de las grandes potencia. Su hijo Mohamed Reza Shah, heredó el trono en condiciones un tanto precarias. El episodio más decisivo de su reinado fue el golpe de 1953, orquestado conjuntamente por la CIA y el MI6 británico, que derrocó al primer ministro Mohamed Mosaddegh, que poco antes había nacionalizado la industria petrolera. Esa intervención dejó una herida en la psicología colectiva del país y consolidó la imagen del sha como un títere al servicio de los intereses occidentales. En los años setenta Irán era sobre el papel una potencia regional en auge, enriquecida por el boom del petróleo. Pero bajo esa fachada de modernidad había una dictadura con su policía secreta, la temida SAVAK. Unos iraníes querían más libertades políticas, otros acabar con la revolución blanca patrocinada por el sha que estaba occidentalizando el país de forma acelerada. La chispa revolucionaria prendió en enero de 1978 con un artículo que atacaba al ayatolá Jomeini, exiliado en Irak desde 1964. Las protestas que siguieron se propagaron según un ritmo muy particular: cada vez que las fuerzas del orden mataban manifestantes, los rituales chiitas del luto a los cuarenta días convertían los funerales en nuevas manifestaciones, provocando de este modo un ciclo imparable. El punto de no retorno llegó en septiembre con la masacre de la plaza Jaleh, el llamado Viernes Negro, que cerró definitivamente la puerta a cualquier salida negociada. El otoño de 1978 trajo huelgas generalizadas que paralizaron el sector petrolero y, con ello, la principal fuente de ingresos del Estado. Jomeini, que se había insta
Select an episode
0:00 0:00